Título del libro
Llenos los niños de árboles
Autor
Cristina Sánchez-Andrade
Idioma
Español
Editorial
La Bella Varsovia
72 páginas
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Por estos poemas atraviesa un miedo que se despierta con el tiempo: el de la mordedura atroz de la vejez. También los recorre la extrañeza que separa el amor a los hijos y la necesidad de un espacio propio; y ese otro miedo que nace de la incapacidad para expresar la ternura, o de la ausencia de algo indefinido que adopta forma de pájaro. Cristina Sánchez-Andrade ha escrito este libro hermoso y salvaje --también durísimo en su honestidad-- en el que surge de la sombra un mundo que se entiende como la historia propia: el universo entero cabe en un montón de tierra o en una botella vacía de leche. Llenos los niños de árboles habla sobre el entorno que hiere, sobre la memoria que cura, y lo hace desde la conciencia de que «el mundo ya estaba en mi corazón,/ como la pequeña mancha de podredumbre en la cereza».
Cristina Sánchez-Andrade (Santiago de Compostela, 1968) es escritora, crítica literaria, traductora y coordinadora de varios talleres de narrativa. Licenciada en Ciencias de la Información y en Derecho, es autora de las novelas Las lagartijas huelen a hierba, Bueyes y rosas dormían, Ya no pisa la tierra tu rey(Anagrama, Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2004), Alas, Coco, Los escarpines de Kristina de Noruega(Finalista del Premio Espartaco de Novela Histórica 2011), El libro de Julieta y Las Inviernas (Anagrama), de la que la crítica ha dicho: «El libro más bonito que he leído jamás» (Javier Puebla, Cambio 16); «Bajo la espléndida ascendencia de Valle-Inclán, Cunqueiro o el primer Luis Mateo Díez, esta novela homenajea la oral narratividad popular... Inquietante amenidad, rigurosa escritura y legítima, lograda ambición» (Jesús Ferrer, La Razón); «La distribución de los materiales de la historia es inobjetable, y la mezcla de ternura y ferocidad se halla muy equilibrada. En la expresión verbal es acaso donde con mayor claridad brilla la intuición de la autora» (Ricardo Senabre, El Mundo); «Prosa elegante, clara y directa. Hay que elogiar las formas narrativas de Sánchez-Andrade. Lo hace de maravilla» (Antoni Gual, Qué Leer); «El humor negro y el lenguaje sencillo y brillante de Sánchez-Andrade se adaptan al universo mágico-realista de esta fábula enigmática acerca de cómo las repercusiones de los actos humanos, por muy antiguos que éstos sean, pueden resurgir inesperadamente» (The Times Literary Supplement). Su obra ha sido traducida al inglés, portugués, italiano, polaco y ruso.
